viernes, febrero 24, 2006

Perlas de café

Según cuenta la leyenda, un pastor de Abisinia llamado Kaldi advirtió que sus cabras se volvían juguetonas tras haber ingerido los frutos de ciertos arbustos. El pastor se lo mencionó al abad de un monasterio cercano, quien hirvió los granos y descubrió que el licor resultante producía un doble efecto sobre él y sus monjes: les despejaba la mente y les mantenía despiertos durante sus largas vigilias. La noticia se difundió rápidamente y el café pasó a formar parte de la medicina árabe.

2 Comments:

Blogger flis said...

Oleoleole!
¿Y que to tenga que ver con los curas o los monjes? Pa que luego digan que no les valvicio, ja!
:P

12:22 p. m.  
Blogger Mak said...

jamía yo creo que todos los peores vicios y males del mundo vienen por el lado de las religiones. Los mayores atropellos se han cometido y comenten en nombre de algún dios... que penica!

Pero a veces nos dejan relatos tan molones como estas pequeñas notas que ponen en los azucarillos ;-)

1:27 p. m.  

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